Exposição de Maria Jesus Agra, 'Histórias de um Lugar'

A Exposição de Maria Jesus Agra, 'Histórias de um Lugar'  é o resultado da residência da artista na Quinta da Cruz. Maria Jesus Agra, ouviu as histórias de pessoas que viveram na Quinta , e criou uma narrativa fascinante do rio Pavia ao Mar, cartografia de memórias das pessoas e percepções sensoriais de um lugar, assemblages, 'Cornell box' , trazem uma história outra, de um território que não convém esquecer, As fotografias históricas do Germano; as histórias de dona Ana Gil; de Dona Rosa e José Alberto, do Sr, Firmino, da Dona Teresinha e dos filhos permeadas pelo som da água de Vildemoinhos, em barcos imaginários que nos levam de viagem. A exposição abre caminhos para os visitantes , Maria Jesus Agra, deixa-nos o convite para criar outras histórias, no livro feito na  oficinas de encadernação da ASSOL 'devagarseencadernalonge' ou em 3 dimensões, em outras caixas que poderão completar a exposição.

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Un archipiélago para las memorias náufragas: en torno al proyecto “Historias de un lugar” de María Jesús Agra.

Cristina Trigo*

 

Después de andar siete días a través de boscajes, el que va a Baucis no consigue verla y ha llegado. Los finos zancos que se alzan del suelo a gran distancia uno de otro y se pierden entre las nubes, sostienen la ciudad. Se sube por escalerillas. Los habitantes rara vez se muestran en tierra: tienen arriba todo lo necesario y prefieren no bajar. Nada de la ciudad toca el suelo salvo las largas patas de flamenco en que se apoya, y en los días luminosos, una sombra calada y angulosa que se dibuja en el follaje. Tres hipótesis circulan sobre los habitantes de Baucis: que odian la tierra; que la respetan al punto de evitar todo contacto; que la aman tal como era antes de ellos, y con catalejos y telescopios apuntando hacia abajo no se cansan de pasarle revista, hoja por hoja, piedra por piedra, hormiga por hormiga, contemplando fascinados su propia ausencia.

(Italo Calvino. “Las ciudades y los ojos-3”. Las ciudades Invisibles.)

 

El viajero sabe que ha de quedarse, ha de permanecer el tiempo necesario para que surjan las voces. Las hojas, las piedras, las hormigas, el rumor del río, los pasos, los olores… cuentan historias del lugar para quien quiera escucharlas. Pero el viajero también sabe que la memoria se diluye y se reinventa al entrar en el pasado y salir en el presente; un viaje en el que la vivencia se transmuta en relato. Se pasa del boceto inasible del recuerdo a una construcción formal; lo que fue se reviste con la narración del tiempo y la mirada de hoy.

El proyecto de María Jesús Agra (A Coruña, 1949) “Historias de un lugar” como artista residente en Quinta da Cruz pretende “explorar y potenciar la identidad y el territorio de ese espacio” (Agra, 2020). Y así en febrero de este año, junto a las personas que sostienen los recuerdos de lo que fue ese lugar, comienza su tarea como exploradora: entrevistas, conversaciones, silencios, paseos, escuchas, registro fotográfico, recogida de materiales de la naturaleza, grabaciones, cuadernos de palabras y un sinfín de interrogantes. Ha de hacerse preguntas para conocer y comprender lo que significó para quienes lo habitaron y le dieron vida pero también para situarse (sin perder la capacidad de extrañamiento que acompaña al extranjero en el viaje) en lo que es y significa para la artista estar y sentir la Quinta da Cruz.

Ya en su casa-estudio de Lapido, en las proximidades de Santiago de Compostela, continúa el proceso. Aquí permanecerá durante el confinamiento como consecuencia de la pandemia del COVID-19 dando forma al proyecto. Comienza ahora su trabajo de farera. Observa desde la distancia, atisba entre la niebla, imagina y teje una compleja cartografía de líneas discontinuas que se entrecruzan fuera del espacio y del tiempo.

Desaparecida en la escucha, sola con las voces que le han prestado quienes salvaguardan la memoria del lugar, Agra se interna en el proceso de construcción de las cajas, las series fotográficas, los textos y otros elementos que conforman la exposición. Más que situarse en una búsqueda la artista promueve el encuentro entre las pinturas y los objetos reutilizados, las fotografías o los elementos naturales y, poco a poco, van emergiendo -como pecios que llegan a la orilla- situaciones, paisajes y relaciones inesperadas.

María Jesús Agra lleva más de una década creando historias en-cajadas. Su trabajo está emparentado con los precursores del ensamblaje de las primeras vanguardias del siglo XX, los museos portátiles de Marcel Duchamp, las cajas Fluxus, artistas que inscriben su obra en el concepto de archivo o que reflexionan sobre la ausencia y la memoria como Christian Boltanski, entre otras referencias. Pero quizás el eco que tiene una mayor resonancia en la obra de la artista gallega reside en Joseph Cornell (Estados Unidos, 1903-1972), uno de los exponentes más destacados del assemblage que articula su mundo interior a través de las imágenes y objetos que habitan en sus cajas de madera. Esos elementos, antes inertes y ahora elocuentes, se convierten en instrumentos mediadores a través de los que el artista reflexiona acerca de la naturaleza de lo real.

Desde el punto de vista formal, Agra se asoma a la obra de Cornell porque le interesa la caja como arquitectura poética, como gran ventana de mundos imaginados. En “Historias de un lugar” cada caja-escenario-página se convierte en una isla hacia la que deriva la memoria náufraga. Ese encuentro actúa como detonante de un sinfín de relaciones caracterizadas por lo performativo y lo escenográfico y en el que confluyen simultáneamente múltiples puntos de vista, reflejos, personajes desarrollando diferentes acciones, cuadros que conectan con otras realidades, escaleras, elevaciones o ramas que sirven de puente entre ellas, texturas y olores de los elementos naturales... un juego dinámico y sensorial con el que atrapa y envuelve al espectador.

María Jesús Agra parte de las voces de quienes habitaron el lugar, se acerca al patrimonio material e inmaterial de la Quinta da Cruz y pone en marcha un proyecto que deja abierto, de forma inevitable, pues los relatos y reminiscencias del pasado son necesariamente discontinuos y poliédricos. Su objetivo no es mostrarnos el registro o el archivo sino crear un entramado sensorial a través del que podamos establecer diálogos y conexiones entre los patrimonios y nosotros mismos.

Durante años como docente de educación artística en la Facultad de Ciencias de la Educación (Universidad de Santiago de Compostela), Agra propuso al alumnado realizar proyectos para indagar, desde el lenguaje visual y artístico, sobre su identidad como futuro docente y su relación con el arte. Se trataba de reflexionar a partir de la experiencia vivida, de contarse, de saber aquello de lo que quieres despojarte y lo que quieres mantener. Esta es una tarea ardua porque implica un ejercicio complejo de introspección, creación y re-significación en el que afloran desde las emociones de la infancia hasta las incertezas de hoy. Un “vaciado” y deconstrucción necesarios para entender de dónde venimos y qué queremos ser. Y esta es la esencia de su trabajo; cuestionar la realidad y afanarse por crear utopías en la creencia de que cada vida humana tiene un proyecto propio.

En ese mar Atlántico y rugiente que empapa la trayectoria de María Jesús Agra, la niebla se despeja y se divisa al fin un archipiélago: “Historias de un lugar”; un dispositivo procesual en torno a la Quinta da Cruz en el que cada elemento es una página sin concluir, una invitación al espectador a embarcarse en su propia búsqueda. Y quizás, -como en las ciudades invisibles de Italo Calvino- tras dar vueltas y perderse encuentre una salida… o tal vez varias.

 

Santiago de Compostela, 13 de julio de 2020.

 

* Cristina Trigo es desde 2014 docente de educación artística en el Área de Didáctica de Expresión Plástica (Departamento de Didácticas Aplicadas, Facultad de Ciencias de la Educación, Universidad de Santiago de Compostela). Con anterioridad fue educadora y coordinadora del Servicio de Actividades y proyectos educativos del Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC, Santiago de Compostela).